La Vasija Agrietada

0 comentarios 17 de febrero de 2011
siempre existe la posibilidad de aprovechar las grietas para obtener buenos resultados.

Pienso que en algún momento de nuestras vidas nos hemos sentido necesitados de una afirmación de parte de Dios, quizás te has sentido como que tu vasija tiene alguna grieta, y llegas a pensar que no eres muy útil.

Déjame compartir contigo algo que cambiará tu modo de pensar.

Un cargador de agua en la India tenía dos grandes vasijas que colgaban a los extremos de un palo que él llevaba encima de los hombros. Una de las vasijas tenía varias grietas, mientras que la otra era perfecta y conservaba toda el agua, al final del largo camino a pie, desde el arroyo hasta la casa de su patrón.

Cuando llegaba, la vasija rota sólo contenía la mitad del agua. Durante dos años completos esto sucedió diariamente. Desde luego, la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, pues se sabía perfecta para los fines a los cuales fue creada.

Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable, porque sólo podía hacer la mitad de lo que se suponía era su obligación. Después de dos años, la tinaja quebrada le habló al aguador diciéndole: "Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas sólo puedes entregar la mitad de mi carga y obtienes la mitad del valor que deberías recibir".

El aguador, le dijo compasivamente: "Cuando regresemos a la casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino".

Así lo hizo la tinaja. Y en efecto, vió muchísimas flores a todo lo largo. Pero de todos modos se sintió apenada porque, al final, sólo quedaba dentro de sí, la mitad del agua que debía llevar.

El aguador le dijo entonces: ¿Te diste cuenta que las flores sólo crecen en tu lado del camino? Siempre he sabido de tus grietas y quise sacar el lado positivo de ello. Sembré semillas de flores a todo lo largo del camino por donde vas, y todos los días las has regado. Por dos años yo he podido recoger estas flores para dárselas a mi Señor. Si no fueras exactamente como eres, con todo y tus defectos, no hubiera sido posible crear esta belleza.

Cada uno de nosotros tiene sus propias grietas. Todos somos vasijas agrietadas, pero debemos saber que siempre existe la posibilidad de aprovechar las grietas para obtener buenos resultados. Es que en los planes de Dios, nada se desperdicia.

"Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones." Jeremías 1:5

El Señor te conoce por Nombre

!Hay planes en el corazón de nuestro Padre, que quieren manifestarse en tu vida!

Dios te está preparando en este nuevo día. Dios, te está hablando de todo lo que va a acontecer en tu vida. No es un día para estar deprimidos, no es un día para estar distraídos, es un día de poner en El nuestra atención. !Es un día para poner toda tu confianza en el Señor y esperar lo que El hará en tí y por tí!.

La palabra de Dios dice, que hay obras preparadas por Él, para que nosotros caminemos en ellas. Jesús te escogió desde el vientre de tu madre. El Señor te conoce por nombre, y te ha llamado para un destino, para un plan que Dios tiene con tu vida. Ahora, tenemos que prestar atención, porque siempre que El Señor tiene un plan, el enemigo trata de matar ese destino y abortar ese objetivo, pero nadie ni nada podrá detener el sueño que Dios tiene para ti.

¡Hay sueños, hay planes en el corazón de nuestro Padre, que quieren manifestarse a tu vida! Están escritos para tí, con tu nombre. El Señor ya lo ha declarado; nosotros solamente tenemos que creerlo y confiar. Tenemos que tomar todo lo que El tiene para nosotros. Dios tiene sueños que nunca imaginaste vivir; que no están siquiera dentro de tus planes, pero si están en los planes de Él.

Dios te está levantando, para que puedas experimentar Su Presencia, para que puedas vivir Su palabra, y comiences a proclamar lo que Él declara en los cielos, en el lugar donde te ha puesto. ¡Hay algo nuevo que va a ocurrir, algo nuevo que su Santo Espíritu está derramando en tí! Tenemos que empezar a ver las cosas que no son como si fueran, dejar de lamentarnos, y decir:

"Todo lo puedo en Cristo que me fortalece". Tienes que creer y confiar en Dios, reconocer que está a tu lado y que lo que ha prometido en Su Palabra, El lo hará.

"Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve." Hebreos 11: 1

Estad Quietos

Cuán maravilloso es saber que el Dios de la historia también obra en nuestras vidas personales. Dios nos ofrece una relación personal que se manifiesta
en los pequeños detalles de la vida. ¡Si sólo pudiera esperar en Como llegar a tu Destino silencio de forma tal que no perdiera la oportunidad de ver a Dios en acción! Dios desea que cada uno de nosotros lleguemos a nuestro "destino divino". Dios tiene preguntas y respuestas que me inquietan, me hacen crecer y me calman. A veces en medio de un día muy ocupado o cuando estoy lejos de todo el mundo, siento la presencia de Dios brindándole silenciosamente sustento a mi alma. Puede que haya buscado un momento de silencio para acercarme a Dios. Sin embargo, es más probable que Dios haya interrumpido mi afán con un momento que me permita reconocer su presencia.

Creo que el aprender a esperar pacientemente y en quietud, es uno de los fundamentos de nuestra fe. A través de la Biblia, las palabras de este pasaje de Salmos se hacen realidad en las vidas de los fieles: Noé, Ana, Elías, Daniel, Pedro, María y muchos otros. Ellos me retan a "esperar en silencio" y de esa manera me acerco cada día mas a mi "Destino Divino".

"Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra." Salmos 46:10.

Fuente:http://www.avanzapormas.com/mensajes.html.
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Reavive su corazón para Dios

0 comentarios 13 de febrero de 2011
"Vuelva a ese momento en el que la gloria de Dios inundó su alma dejándole mudo de admiración."

Me encontraba sentado en el balcón de un inmenso centro de convenciones, rodeado de 12.000 otros líderes cristianos, cuando el orador hizo una sencilla pregunta que me tomó desprevenido. Era una que había escuchado antes, pero en la que no había pensado por algún tiempo: "¿Se entristece tu corazón por las cosas que le entristecen el corazón a Dios?"

Me sentí abrumado por una tremenda sensación de condena, y escuché la voz apacible y delicada del Espíritu Santo diciéndome: Mark, ¿qué pasó con el chico que solía caminar de un lado a otro por la capilla de la universidad buscando mi rostro?

Pocas cosas son más dolorosas que sentir el veredicto de culpabilidad del Espíritu Santo. Es porque Dios nos ama tan profundamente que nos quebranta donde hay que hacerlo. Pero uno no puede escuchar sólo la mitad de lo que Él quiere decirnos. Si uno ignora su voz de condena, también perderá su voz reconfortante y guiadora. Así que me senté y opté por escucharlo. El Señor trajo a mi mente recuerdos del amor que tuve una vez para Él, y me reveló lo endurecido que se había vuelto mi corazón en mis años de mayor "madureza" espiritual. Y eso me destrozó el corazón.

Pero no fui el único a quien Dios estaba hablando; todos los líderes de la iglesia confesaron después que habían sentido el veredicto condenatorio por lo mismo. Por tanto, en vez de salir corriendo para almorzar, pasamos un tiempo juntos, llorando, confesando y orando. Creo que fuimos los últimos en salir del auditorio.

Recordar las primeras cosas

Me encontré pocos días después listo para predicar en la capilla de la universidad en la que estudié. Así que subí a ese viejo balcón donde, décadas antes, había pasado cientos de horas buscando al Señor. Fue durante esos sagrados momentos de oración que mi corazón se entristeció por primera vez por las cosas que le entristecen el corazón a Dios, y Él comenzó a moldear mi alma con su pasión. Fue allí donde Él comenzó a sustituir mis ideas por las suyas, dándome una visión del tamaño de Dios para mi vida y su reino.

Cuando comencé a caminar de un lado a otro y a orar como lo había hecho en mis primeros años, me di cuenta de pronto que, en muchos aspectos, me había convertido prácticamente en un cristiano profesional. Mi corazón no latía con tanta fuerza como antes, y mi pulso no se aceleraba en la presencia de Dios como solía hacerlo. Pero algo portentoso estaba sucediendo: el Señor me estaba llevando de vuelta a un momento fundamental. Me recordó tiernamente que el joven universitario con un corazón enorme para Él seguía estando allí, en algún lugar dentro de mí. Comprendí que, si quería recuperar lo que una vez tuve, tendría que volver de nuevo a la zona cero: al pie de la cruz. Necesitaba hacer las cosas que había hecho primero, como practicar las disciplinas espirituales. Y, sobre todo, tendría que consagrarme a redescubrir lo que Cristo dijo que era lo más importante: amarlo a Él con todo mi corazón, con toda mi alma, con toda mi mente y con todas mis fuerzas (Mr 12.30).

En Apocalipsis 2.3-5 (NVI), Dios alaba a la iglesia en Éfeso por su paciencia y su arduo trabajo para Él. Pero también le hace una acusación: "Sin embargo, tengo en tu contra que has abandonado tu primer amor. ¡Recuerda de dónde has caído! Arrepiéntete y vuelve a practicar las obras que hacías al principio". Es su llamado a los efesios para que vuelvan a lo esencial. Y si usted ha perdido parte de su pasión, el llamado de Dios es el mismo: recuerda y arrepiéntete. Estas dos cosas están interconectadas; recordar es parte del arrepentimiento. A veces el camino hacia delante es hacia atrás.

¿Existió alguna capilla en su pasado? ¿Un lugar donde se encontraban usted y Dios? ¿Un lugar en el que tuvo una epifanía de su amor insondable por usted? Quizás fue una predicación o un libro que se convirtió en mucho más que palabras, o una experiencia cuando el Espíritu Santo dio nacimiento a algo nuevo en su espíritu. Tal vez fue un viaje misionero o un retiro en el que prometió que no volvería a ser la misma persona. O quizás fue un sueño sobrenatural, o una decisión que tomó en un altar. Parte del arrepentimiento es volver a ese momento particular para que el Señor pueda renovar el primer amor que una vez tuvimos para Él.

Volver atrás para seguir adelante

Cada vez que me he desorientado espiritualmente, he tratado de volver sobre mis pasos. Eso es básicamente lo que hacemos cada vez que participamos en la Cena del Señor: una peregrinación de regreso a la cruz. Volver a ese momento fundamental nos ayuda a seguir adelante. Por tanto, le animo a volver atrás. Regrese a ese momento en el que Dios abrió sus ojos y llenó su corazón de compasión por los demás. Vuelva a ese momento en el que la gloria de Dios inundó su alma dejándole mudo de admiración. Retorne a ese momento en que un sueño que recibió de Dios le provocó una oleada de fervor sobrenatural para seguirle dondequiera que Él quisiera guiarle.

Me pregunto si alguna vez Abraham regresó al monte Moriah, donde el Señor lo probó y le devolvió después a su hijo Isaac, proveyendo en su lugar un carnero trabado en un zarzal. Quién sabe, tal vez, si incluso conservó un cuerno para recordar la gracia de Dios. ¿Acampó Jacob a la intemperie otra vez en Betel? ¿Pudo Pedro haber remado hacia el lugar del Mar de Galilea donde una vez caminó sobre las aguas? Apuesto a que Zaqueo permitió que sus nietos subieran al sicómoro desde donde tuvo el primer atisbo del Señor Jesús. ¿Cuántas veces viajó Pablo al camino de Damasco, para detenerse en el sitio donde fue derribado de su caballo? Y si usted fuera Lázaro, ¿no habría hecho una caminata anual a la tumba donde estuvo sepultado durante cuatro días? ¿No habría puesto, tal vez, unas flores recién cortadas cerca de la entrada?

La razón principal por la que nuestra fe disminuye, es porque olvidamos la fidelidad de Dios. Es quizás por eso que la palabra "recordar" se repite cientos de veces en la Biblia. Tenemos la tendencia a recordar lo que debemos olvidar, y a olvidar lo que debemos recordar. Es por ello que Dios decía tan a menudo que construyeran altares o crearan monumentos conmemorativos. Tengo una fotografía colgada detrás del escritorio de mi oficina. Durante una caminata de oración por un apacentadero de vacas en Alexandria, Minnesota, cuando tenía 19 años de edad, recibí el llamado al ministerio. Ese apacentadero es mi zarza ardiente. Por eso, hace algunos años volví a ese lugar y contraté a un fotógrafo para que fuera conmigo. ¿Por qué razón? Porque no puedo permitirme olvidar ese lugar. Hay días cuando necesito voltearme, mirar esa foto, y recordar por qué hago lo que estoy haciendo. Pero no solo necesito recordarlo. A menudo necesito arrepentirme. Entonces tengo que hacer lo que hice al principio.


¿Hay algún lugar al que usted necesita regresar? ¿Una práctica espiritual que necesita resucitar? Nada nos impulsa hacia el destino que Dios ha creado para nosotros, como recordar y arrepentirnos —y enamorarnos de nuestro Primer Amor otra vez. Vuelva a hacer lo que hizo al comienzo, y su vida nunca volverá a ser la misma.

Fuente:http://www.avanzapormas.com/mensajes.html

Bendiciones


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Aprende a romper techos

0 comentarios 7 de febrero de 2011
¿Sabes que si te animas a “romper tus techos” podrás tener cambios radicales en tu vida?
Pastor Luis A. Núñez.

Cuando repetía la rutina histórica de su vida, es decir cuando se aprestaba simplemente a dormir, cansado ya de mirar por la pequeña ventana, el sendero polvoriento, llegaron los 4 amigos -¡Vamos, te llevaremos nosotros a ver a ese hombre!- Tomaron la camilla con el amigo paralítico, y virtualmente corrieron hacia la casa donde estaba aquel hombre que causaba una revolución, llamado Jesús. Grande fue la sorpresa al llegar, ya que había tanta gente agolpada a la puerta, que no tenían por dónde entrar; como no encontraban solución, hicieron lo más loco e increíble:

¡Subámoslo por el techo!- dijeron, mientras apresuradamente lo hacían. Llegando arriba, al no encontrar cómo entrar, tuvieron otra ocurrencia más loca aún, hacer un agujero en el techo, rompiéndolo para bajar a su apreciado amigo de esa forma.

¿Puedes imaginar la cara del dueño de casa? Además, la sorpresa de los que allí estaban; cuando tuvieron una abertura suficiente, bajaron la camilla de su amigo, poniéndolo frente a Jesús. La historia que el Evangelio según San Marcos nos relata, en el capítulo 2 versículos 1 al 11, que Jesús, al ver la fe de los 4 amigos del paralítico, le dijo –hijo, tus pecados te son perdonados- como vio indignación y molestia en los hombres presentes, terminó diciéndole “-A ti te digo, levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa-“

¿Sabes que si te animas a “romper tus techos” podrás tener cambios radicales en tu vida? Quiero decirte un principio que te ayudará: Dios nunca cambia, el siempre está dispuesto a extender su mano, lo que cambia es nuestra disposición, los niveles de nuestra necesidad, y nuestra sensibilidad para obedecerle; algunos techos que puedes romper son:

1. El techo de la incredulidad

Se levanta para que no recibas el milagro que Dios quiere hacer en tu vida; estos hombre no dudaron para romper ese techo – la mente racional se opone a todo lo que tiene que ver con la fe, tu corazón dice –Sí- tu mente dice –Nó!- Si escuchas tu razón siempre, será un techo infranqueable que te impedirá ver un nuevo nivel.

2. El techo del orgullo

Es el extremo opuesto de una necesidad: Yo soy inteligente, profesional, manejo las situaciones… Sabías que la Biblia dice que Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes? El orgullo es un verdadero techo que impedirá que Dios transforme tu vida, y comenzar como te dije, un nuevo tiempo.

3. El techo del rechazo

Muchos hemos sido marcados en el pasado por el rechazo de otros, parientes, amigos, parte de una sociedad, y continuamos con ese sentir. Y cuando continúas tu vida con temor a ser rechazado siempre, también se convertirá en un techo que te impedirá recibir tu milagro. Necesitas aprender que más importante que lo que los demás piensan de ti, es lo que Dios piensa de ti.

Son sólo algunos, de muchos otros techos que se han formado, que quieren impedirte llegar a ser un hombre pleno, una mujer completa, y la persona que necesitan los que te rodean. ¿Qué situación tienes en este tiempo? Jesús está ahí, esperándote por tu bendición… ¡Atrévete a romper tus techos! Tu vida cambiará, y los que te rodean lo agradecerán.

Vivamos sobre la decadencia

“…y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en lugares celestiales con Cristo Jesús.”(Ef. 5:2)

A través de generaciones, hemos sido víctimas de presiones y circunstancias que dañaron el ánimo, y la predisposición, provocando una sutil, pero creciente presión en nuestro interior, librándose una feroz batalla sin cuartel entre ese ánimo, y los mensajes que recibimos a través de nuestros sentidos, y nuestros sentimientos.

Cuando esto ocurre, piense lo siguiente: El apóstol Pablo, habló diciéndonos hasta estos días, “… Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas ayudan para bien…”(Ro.8:28) – “…Qué pues diremos a esto? Si Dios es por nosotros ¿Quién contra nosotros?”(Ro.8:31) – “…Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.”(Ro.8:37).

El deseo de Dios es que usted esté arriba, y no debajo de las circunstancias; debe entender que el plan que el Señor tiene para su vida, incluye cada área: Espiritual, mental, emocional, física. A partir de aquí, hay algunas cosas que debe hacer:

1 – Edifique un concepto correcto de Dios

Así como dedica tiempo para diferentes actividades, dedique tiempo para rediseñar su opinión de Dios… Porque seguramente requerirá los cambios, a partir de conocer su naturaleza, y su corazón, a través de sus principios.

2 – Reconozca las limitaciones de satanás

Se lo voy a definir: Es mentiroso – engañador – limitado – manipulador – y además, un PERDEDOR! Además de ser un ex ---empleado del Cielo, quiero recordarle a usted que si tiene a Jesucristo en su corazón, el enemigo está bajo su autoridad (Ef.1:22). Esto implica que aún cuando Ud. Siente que está en lo más bajo… Aún está por encima de él! Nadie ha sido tan perdedor como él, ni lo será.

3 – Comprenda los ejemplos, y saque provecho de ellos

Dos clases de personas recibían la atención de Jesús:

- Los que recibían su ministerio y sus obras
- Los que lo ministraban a él (ej Marta y María – Lc.10:38)
Jesús nunca perdió tiempo con los fariseos, es decir con la gente religiosa… Los que no respetan su tiempo, tampoco respetan su sabiduría.

4 – Edifique una buena imagen de usted mismo

Venimos condicionados por nuestros padres, por la escuela, por nuestra sociedad, y nos orientamos más a los problemas, que a las posibilidades. Comience a prestar más atención a lo que Dios dice y tiene para usted, que a lo que ocurre a su alrededor. (Ro.8:37).

Cuáles son los obstáculos que podría encontrar?

A – Un espíritu imposible de enseñar – Muchos rechazan una verdad transformadora y conductiva, sólo porque no están dispuestos a “soltar la presa del pecado”, y cambiar de vida.

B – Un corazón empecinado en no perdonar – no es una sugerencia, sino un mandato que va más allá de los sentimientos.

“… Oirá el sabio, y aumentará el saber, y el entendido adquirirá consejo.”(Pr.1:5)


Cuando repetía la rutina histórica de su vida, es decir cuando se aprestaba simplemente a dormir, cansado ya de mirar por la pequeña ventana, el sendero polvoriento, llegaron los 4 amigos -¡Vamos, te llevaremos nosotros a ver a ese hombre!- Tomaron la camilla con el amigo paralítico, y virtualmente corrieron hacia la casa donde estaba aquel hombre que causaba una revolución, llamado Jesús. Grande fue la sorpresa al llegar, ya que había tanta gente agolpada a la puerta, que no tenían por dónde entrar; como no encontraban solución, hicieron lo más loco e increíble:

¡Subámoslo por el techo!- dijeron, mientras apresuradamente lo hacían. Llegando arriba, al no encontrar cómo entrar, tuvieron otra ocurrencia más loca aún, hacer un agujero en el techo, rompiéndolo para bajar a su apreciado amigo de esa forma.

¿Puedes imaginar la cara del dueño de casa? Además, la sorpresa de los que allí estaban; cuando tuvieron una abertura suficiente, bajaron la camilla de su amigo, poniéndolo frente a Jesús. La historia que el Evangelio según San Marcos nos relata, en el capítulo 2 versículos 1 al 11, que Jesús, al ver la fe de los 4 amigos del paralítico, le dijo –hijo, tus pecados te son perdonados- como vio indignación y molestia en los hombres presentes, terminó diciéndole “-A ti te digo, levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa-“

¿Sabes que si te animas a “romper tus techos” podrás tener cambios radicales en tu vida? Quiero decirte un principio que te ayudará: Dios nunca cambia, el siempre está dispuesto a extender su mano, lo que cambia es nuestra disposición, los niveles de nuestra necesidad, y nuestra sensibilidad para obedecerle; algunos techos que puedes romper son:

1. El techo de la incredulidad

Se levanta para que no recibas el milagro que Dios quiere hacer en tu vida; estos hombre no dudaron para romper ese techo – la mente racional se opone a todo lo que tiene que ver con la fe, tu corazón dice –Sí- tu mente dice –Nó!- Si escuchas tu razón siempre, será un techo infranqueable que te impedirá ver un nuevo nivel.

2. El techo del orgullo

Es el extremo opuesto de una necesidad: Yo soy inteligente, profesional, manejo las situaciones… Sabías que la Biblia dice que Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes? El orgullo es un verdadero techo que impedirá que Dios transforme tu vida, y comenzar como te dije, un nuevo tiempo.

3. El techo del rechazo

Muchos hemos sido marcados en el pasado por el rechazo de otros, parientes, amigos, parte de una sociedad, y continuamos con ese sentir. Y cuando continúas tu vida con temor a ser rechazado siempre, también se convertirá en un techo que te impedirá recibir tu milagro. Necesitas aprender que más importante que lo que los demás piensan de ti, es lo que Dios piensa de ti.

Son sólo algunos, de muchos otros techos que se han formado, que quieren impedirte llegar a ser un hombre pleno, una mujer completa, y la persona que necesitan los que te rodean. ¿Qué situación tienes en este tiempo? Jesús está ahí, esperándote por tu bendición… ¡Atrévete a romper tus techos! Tu vida cambiará, y los que te rodean lo agradecerán.

Vivamos sobre la decadencia

“…y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en lugares celestiales con Cristo Jesús.”(Ef. 5:2)

A través de generaciones, hemos sido víctimas de presiones y circunstancias que dañaron el ánimo, y la predisposición, provocando una sutil, pero creciente presión en nuestro interior, librándose una feroz batalla sin cuartel entre ese ánimo, y los mensajes que recibimos a través de nuestros sentidos, y nuestros sentimientos.

Cuando esto ocurre, piense lo siguiente: El apóstol Pablo, habló diciéndonos hasta estos días, “… Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas ayudan para bien…”(Ro.8:28) – “…Qué pues diremos a esto? Si Dios es por nosotros ¿Quién contra nosotros?”(Ro.8:31) – “…Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.”(Ro.8:37).

El deseo de Dios es que usted esté arriba, y no debajo de las circunstancias; debe entender que el plan que el Señor tiene para su vida, incluye cada área: Espiritual, mental, emocional, física. A partir de aquí, hay algunas cosas que debe hacer:

1 – Edifique un concepto correcto de Dios

Así como dedica tiempo para diferentes actividades, dedique tiempo para rediseñar su opinión de Dios… Porque seguramente requerirá los cambios, a partir de conocer su naturaleza, y su corazón, a través de sus principios.

2 – Reconozca las limitaciones de satanás

Se lo voy a definir: Es mentiroso – engañador – limitado – manipulador – y además, un PERDEDOR! Además de ser un ex ---empleado del Cielo, quiero recordarle a usted que si tiene a Jesucristo en su corazón, el enemigo está bajo su autoridad (Ef.1:22). Esto implica que aún cuando Ud. Siente que está en lo más bajo… Aún está por encima de él! Nadie ha sido tan perdedor como él, ni lo será.

3 – Comprenda los ejemplos, y saque provecho de ellos

Dos clases de personas recibían la atención de Jesús:

- Los que recibían su ministerio y sus obras
- Los que lo ministraban a él (ej Marta y María – Lc.10:38)
Jesús nunca perdió tiempo con los fariseos, es decir con la gente religiosa… Los que no respetan su tiempo, tampoco respetan su sabiduría.

4 – Edifique una buena imagen de usted mismo

Venimos condicionados por nuestros padres, por la escuela, por nuestra sociedad, y nos orientamos más a los problemas, que a las posibilidades. Comience a prestar más atención a lo que Dios dice y tiene para usted, que a lo que ocurre a su alrededor. (Ro.8:37).

Cuáles son los obstáculos que podría encontrar?

A – Un espíritu imposible de enseñar – Muchos rechazan una verdad transformadora y conductiva, sólo porque no están dispuestos a “soltar la presa del pecado”, y cambiar de vida.

B – Un corazón empecinado en no perdonar – no es una sugerencia, sino un mandato que va más allá de los sentimientos.

“… Oirá el sabio, y aumentará el saber, y el entendido adquirirá consejo.”(Pr.1:5)


Hay diferencia entre la experiencia (de los errores propios y sus consecuencias), y la sabiduría (escuchando y aprendiendo de la enseñanza, como también de los errores de los demás). Sólo cuando usted no tolere su presente, puede cambiarlo, y crear un futuro diferente. Atrévase aprender, y dejar todo lo viejo, no mate de hambre a su corazón, puede usted aprender a vivir sobre la decadencia, con un espíritu superior!

Fuente:http://www.avanzapormas.com/mensajes.html



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