Consejos para novios y novias

0 comentarios 5 de febrero de 2010
Proverbios 4: 23 “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida” Una de las cosas más terribles en un noviazgo son las constantes peleas. En un noviazgo cristiano las peleas no tendrían que ser el punto fuerte de la relación, pero lastimosamente así lo es.
¿Conoces novios que pasan mas tiempo enojados que contentos?, a lo mejor se dejan de hablar por días, semanas e incluso meses, luego se les pasa el enojo y vuelven nuevamente a tratar de creer que nada ha pasado.
Lastimosamente esta clase de noviazgo en donde existen constantes peleas son relaciones que poco a poco se van desgastando, hasta que llegan a su fin. Esta comprobado que el 90% de los noviazgos cristianos que se basan en peleas constantes terminan con corazones dañados, rencores el uno con el otro y algunos optan por irse nuevamente al mundo en busca de un consuelo humano.
Un noviazgo no se trata de pelear, un noviazgo cristiano tendría que estar fundamentado en Cristo y en la Palabra de Dios, eso quiere decir que si su fundamento esta en la Palabra de Dios, querrán obedecer lo que Dios nos dice y esto es que vivamos santamente y que nos amemos los unos a los otros. Pero es triste ver como noviazgos cristianos que iniciaron con buen pie entregando su relación a Dios, terminan peleados y con corazones dañados ¿Y todo porque?, pues porque permitieron que su falta de madurez espiritual los condujera a ese resultado.
Yo no soy un profesional en el tema del noviazgo, pero he escrito cientos de temas relacionados a este, he tenido programas de radio enteros solo de este tema y he predicado a cientos de jóvenes sobre ellos y es por eso que quiero recomendarte lo siguiente:
Primero, no busques alguien perfecto porque jamás lo encontraras. Si tú andas buscando perfección en tu novio o novia, estas totalmente equivocado, siempre habrá algo que a lo mejor no te guste, pero que tu amor por esa persona te ayudara a entender y a poder sobrellevar.
Segundo, no busques temas de discusión infantiles. Tienes que entender que si entablaste un noviazgo, es porque considerabas que tenías la madurez necesaria como para sobrellevarlo y era porque Dios te había dado el aval. Ahora bien, si esto es así, trata la manera de no pelear por cosas infantiles, como celos, llegadas tardes, por no llamar o enviarte un mensaje al celular, etc.
Tercero, si realmente quieres a esta persona evitaras pelear. Si realmente Dios puso en tu corazón y en el corazón de esa persona que eran el uno para el otro, entenderán que las peleas lejos de beneficiar a una relación de noviazgo la desgastan. Si realmente quieres casarte con esa persona y te vez con ella dentro de diez o veinte años con una hermosa familia, evita las peleas que llevan a arruinar los noviazgos.
Amigos, un noviazgo es para conocerse, tratar de comprenderse y mas que nada, es una plataforma para un futuro matrimonio, pero si de novios existen peleas constantes, ¿Qué se esperara para el matrimonio?, el noviazgo es un ensayo reducido de un matrimonio, es una pequeña prueba de sobrevivencia y si tu sales victorioso en ella en todo sentido, te digo que tu matrimonio será un matrimonio feliz y bendecido por la Poderosa mano de Dios.
Novios que me leen, por favor no echan a la borda años o meses de bendición por un simple enojo o una simple pelea, Dios quiere que lo pongan a el como centro de su relación y que por ende traten la manera de entenderse y amarse aun con sus errores y defectos. Si Dios te ha dado a esa persona, es porque quiere que la trates de la mejor manera porque antes que tu novio o novia, es una hija o un hijo de Dios y a El no le gustaría que traten mal a uno de sus hijos.
Es momento de reflexionar: ¿De que sirven las peleas en el noviazgo?, yo te tengo la respuesta exacta: Solo para Dañar, Debilitar y Desgastar una relación que de persistir en lo mismo es candidato a un futuro fracaso. ¿Quieres eso para tu noviazgo?
Autor: Enrique Monterroza
http://reflexionesydevocionales.blogspot.com/
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¿Y LOS 9 DÓNDE ESTÁN?

0 comentarios 3 de febrero de 2010
"Diez hombres habían venido a Jesús cubiertos de lepra. "Y alzaron la voz, diciendo: Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros." Le habían rogado. El Salvador les dijo: "Id, mostraos á los sacerdotes." cumpliendo así la ley de Moisés sobre la lepra. Indudablemente los diez tenían la suficiente fe para obedecer las palabras de Cristo, pues partieron hacia el templo. "Y aconteció, que yendo ellos, fueron limpios." Sin duda un milagros poderoso. Su carne, momentos antes pútrida, era ahora suave y sana. Seguramente volverían para dar gracias por la curación , pero sólo uno volvió.

"Y respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpios? ¿Y los nueve dónde están?" preguntó Jesús. ¿Tan pronto se olvidaron de dar gracias?

Que irónico que un no-judío volvió para darle gracias por su saneamiento al Rey de los Judíos. Ese día él llegó a ser sano y salvo por su inmensa fe en el Hijo del Hombre. Llegó a ser un ejemplJustificar a ambos ladoso de la gracia que debe habitar en el corazón de los herederos del Cielo.

Aun hoy, la pregunta sigue haciéndose. Cuéntase una vez que un pastor vivió en un activo puerto de mar. Después de un terrible tormenta, clavó en su iglesia un cartel con los nombres de nueve marineros. Sobre los nombres escribió: "Perdidos en el mar". La noticia cundió por toda la ciudad, y uno tras otro los nueve hombres vinieron a protestar. Después de cada protesta, el pastor tachaba un nombre. En la reunión de esa noche explicó: "Se me pidió que orara por la seguridad de once personas del naufragio del viernes. Sólo dos vinieron a solicitarme que diera gracias por su feliz retorno. Di por sentado que las otras nueve se habían ahogado".

¡Con cuánta frecuencia nos asemejamos a los nueve! Diariamente el Señor nos derrama miles de bendiciones. Nos da vida, salud, comida, techo, empleo, aire para respirar, luz para ver, el cántico de las aves para alegrarnos el día y muchísimas más. Nos cuida de los peligros, visibles e invisibles. Nos levanta del lecho de enfermedad. Nos ofrece las riquezas de la salvación mediante Cristo.

¿Le agradeces todas estas mercedes? ¿Le has dado gracias por este día de vida que vives hoy? ¿Estamos entre los nueve, o somos como aquel samaritano que volvió, lleno de agradecimiento? "
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El Agua que Queria ser Fuego

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"Ya estoy cansada de ser fría y de correr río abajo. Dicen que soy necesaria. Pero yo preferiría ser hermosa, encender entusiasmos, encender el corazón de los enamorados y ser roja y cálida. Dicen que yo purifico lo que toco, pero más fuerza purificadora tiene el fuego. Quisiera ser fuego y llama".

Así pensaba en septiembre el agua de río de la montaña. Y, como quería ser fuego, decidió escribir una carta a Dios para pedir que cambiara su identidad.

"Querido Dios: Tú me hicistes agua. Pero quiero decirte con todo respeto que me he cansado de ser transparente. Prefiero el color rojo para mí. Desearía ser fuego. ¿Puede ser? Tú mismo, Señor, te identificaste con la zarza ardiente y dijiste que habías venido a poner fuego a la tierra. No recuerdo que nunca te compararas con el agua. Por eso, creo que comprenderás mi deseo. No es un simple capricho. Yo necesito este cambio para mi realización personal....".

El agua salía todas las mañanas a su orilla para ver si llegaba la respuesta de Dios. Una tarde pasó una lancha muy blanca y dejó caer al agua un sobre muy rojo.

El agua lo abrió y leyó: "Querida hija: me apresuro a contestar tu carta. Parece que te has cansado de ser agua. Yo lo siento mucho porque no eres una agua cualquiera. Tu abuela fue la que me bautizó en el Jordán, y yo te tenía destinada a caer sobre la cabeza de muchos niños. Tú preparas el camino del fuego. Mi Espíritu no baja a nadie que no haya sido lavado por ti. El agua siempre es primero que el fuego..."

Mientras el agua estaba embobada leyendo la carta, Dios bajó a su lado y la contempló en silencio. El agua se miró a sí misma y vio el rostro de Dios reflejado en ella. Y Dios seguía sonriendo esperando una respuesta.

El agua comprendió que el privilegio de reflejar el rostro de Dios sólo lo tiene el agua limpia.... Suspiró y dijo: "Si, Señor, seguiré siendo agua. Seguiré siendo tu espejo. Gracias".

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El Bateador de Dios

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El poderoso dominicano Albert Pujols, bateador de la primera base del equipo de béisbol de los Cardenales de San Luis, aseguró que se siente orgulloso de ser comparado con peloteros del Salón de la Fama, pero dijo que simplemente busca trabajar para mejorar cada día.

El pelotero, actual héroe en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional, dijo que se siente orgulloso de ser comparado con jugadores históricos como Hank Aaron, Babe Ruth, Willie Mays, Lou Gehrig, Ty Cobb, Ted Williams, Stan Musial o Pete Rose.

Pujols se refirió a su éxito y a su gran nivel en los cinco años que lleva como profesional al máximo nivel como debido “a una bendición de Dios”. Pujols posee una prodigiosa memoria que le permite saber cuál es el próximo lanzamiento por un ligero movimiento del pitcher que ha estudiado y que tiene enfrente lanzándole la bola.

“Esa capacidad es una bendición de Dios que no sé cuándo me vino”, dijo. Con un claro discurso cristiano Pujols dice que lo primero en su vida es el Señor, luego la familia y en último lugar “la pelota” y agrega que Dios le dio el talento y la oportunidad de estar en Grandes Ligas por lo cual su trabajo es servirle a El.

“Lo más importante que me ha pasado en la vida es recibir a Jesús en mi corazón, y ahora cumplido mi sueño en Grandes Ligas trato de hacer lo mejor”, aseguró el bateador con más proyección de la actualidad. Por ese amor a Dios decidió crear una fundación de ayuda a los niños con síndrome de Down, a la que, junto con su familia, aportó inicialmente un millón de dólares.

Llamado por muchos “Pujols, el bateador de Dios”, este dominicano está llamado a romper récords en las Grandes Ligas luego de ser el tercer pelotero más joven en la historia en llegar a 200 jonrones, detrás de Mel Ott y Eddie Mattheus.

Fuente: NOTIMEX. Redacción: ACPress.net

Dios siempre pone en nuestra manos herramientas que pueden ser usadas para dar testimonio. A unos les puso un bate, a otros un bisturí , a otros un volante, a otros un libro , a otros un niño. No importa lo que sea, lo que importa es preguntarnos hoy, estoy usando eso que tengo en mis manos, mis dones, mis talentos, mis habilidades para dar testimonio de que eso lo hemos recibido de Dios o nos estamos enorgulleciendo.

Devolvamos a Dios lo que él nos ha dado en su misericordia y sirvamosle con lo que él puso en nuestra mano.
Otro es el que testifica en mi favor, y me consta que es válido el testimonio que él da de mí.

“Ustedes enviaron a preguntarle a Juan, y él dio un testimonio válido.

Y no es que acepte yo el testimonio de un hombre; más bien lo menciono para que ustedes sean salvos. Juan 5:32-34

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¿Por Qué Tenia que Morir Jesús Como Redentor?

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¿Por Qué Tenia que Morir Jesús Como Redentor?

Algunos objetores han dicho: Es cierto que Jesucristo fue un personaje singular y único en la historia humana, y que la tenacidad y empeño con que los primeros discípulos suyos sostuvieron que le habían visto resucitado, hace pensar que algo extraordinario ocurrió en Israel en los días de Augusto y de Tiberio; pero lo que no puedo comprender es por qué Jesucristo tuviera que morir como sustituto por nuestros pecados.

¨ Qué tienen que ver mis errores y pecados con la muerte de un justo a quien acusaron falsamente los Judíos, y mataron injustamente los romanos hace casi dos mil años? La respuesta es que si Jesucristo hubiese sido solamente un hombre bueno, su muerte vendría a ser como la de otros mártires de la injusticia humana, pero es muy diferente el caso si era el Santo de Dios, el Verbo eterno que existía con Dios desde la eternidad y se hizo hombre para enseñar y redimir a los hombres. El declaró serlo y sus hechos prodigiosos, al par que su carácter y enseñanzas, confirman tal declaración.

Otras personas objetan: Si el Supremo Legislador del Universo se proponía ser benigno con los pecadores de nuestra raza bien podía perdonar a quien quisiera sin que mediara redención alguna. Por qué ha de intervenir en la reconciliación del hombre con su Hacedor el acto desagradable del sacrificio de un inocente en lugar de los culpables?
El notable escritor norteamericano antiguo librepensador, autor del libro "Filosofía del plan de la salvación", lo explica con el siguiente ejemplo: "La gran ley que rige los movimientos de los planetas podría expresarse como de atracción al sol y de mutua atracción entre ellos mismos.

Ahora bien, si un planeta saliera de su órbita alrededor del sol, tendería a abandonarla para siempre y no podría jamás ser restaurado, a no ser que el sol, el gran centro de nuestro sistema planetario, le siguiese en su extravío y aumentando su poder de atracción al aproximarse más al planeta errante, le hiciese volver (atrayéndole hacia sí) a su primitiva órbita. Es sólo un ejemplo, ya que la ciencia nos ha demostrado que el sol no es un Dios, como pensaban los antiguos, sino un astro en ignición como decían nuestros padres, o en proceso de desintegración nuclear, como decimos nosotros.
Pero nosotros entendemos que detrás del sol y de todos los demás astros del Universo, debe haber un Dios espiritual, un Ser Supremo dotado de inteligencia y voluntad, y en El sí que cabe la iniciativa y la buena voluntad, o sea, el arflor, hacia sus criaturas morales, y el ejemplo del filósofo puede aplicarse perfectamente en el terreno espiritual.

La gran ley del mundo espiritual es muy semejante a la ley física de atracción e inter atracción de las estrellas y los planetas: Jesús la condensó en estas palabras: "Amarás al Señor tu Dios con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu entendimiento, y a tu prójimo como a ti mismo".
Siguiendo esta ilustración, podemos venir a decir que la atracción que debería unir el alma a Dios y a sus semejantes fue rota por el pecado, y el ser humano impelido por su egoísmo, dando vueltas solamente sobre su propio centro, choca en su carrera con los otros seres morales, o sea, con sus prójimos, sobre la tierra. Se cruzan las órbitas de los respectivos intereses al girar todos igualmente errantes, lejos del centro de vida y amor, el único que podía imprimirles un movimiento de conjunto armónico y feliz.

¿Cómo podía ser en tal caso retrotraído el hombre a su antigua órbita moral?
Un solo medio había y era éste: que el mismo Creador se aproximara a él, y atrayendo sus afectos por alguna prueba extraordinaria de su misericordia, volviera ganar SU amor, confianza y obediencia de un modo tan absoluto, que el hombre, movido por aquella benevolencia de parte de su Creador, no quisiera vivir ya egoístamente para sí, sino para honrar a quien le amó, cumpliendo la buena voluntad del Padre celestial en su relación con sus prójimos hermanos.
Esto es lo que creemos los cristianos haber tenido lugar en la persona y la obra redentora de Cristo.

¿Por qué debía Jesús venir a sufrir y morir por nosotros? Porque si Dios concediese el perdón al pecador sin exigir más requisito que solicitarlo, el pecado se convertiría en un hecho trivial, nadie temería sus consecuencias, y el gobierno moral del Universo sería imposible. Conceder un indulto amplio a criminales, sin vindicar la ley, ni mostrar lo justo e inflexible de sus exigencias, y sin hacer nada para cambiar la actitud de los ofensores, sería un grave error de táctica en cualquier gobernante humano. ¡Cuánto más en el Supremo Legislador del Universo!

Se cuenta el caso de cierto juez que tenía que sentenciar a un amigo de su infancia y por razones sentimentales de antigua amistad estaba muy inclinado a perdonarle, pero como juez la ley le obligaba a condenarle. ¿Qué hizo? Condenó a su amigo a pagar la multa que la ley exigía, aunque sabía que era pobre y tendría que pagarla con cárcel; pero antes de abandonar la sala, el mismo juez había pagado con su propio dinero la sanción impuesta. De este modo, la ley quedaba cumplida, nadie podía acusarle de imparcialidad o injusticia, pero su amigo podía ser libre.

Hay un adagio que dice que "Lo que nada cuesta, nada se aprecia". Si el sacarle del apuro no le hubiese costado nada al juez, el reo habría pensado: "Como tengo tan buen amigo en el juzgado, puedo volver a faltar cuanto me plazca, pues nada me ocurrirá"; pero al recordar el sacrificio de su amigo se sentía impulsado a decirse: "No, no voy a perjudicarle otra vez", y se abstenía de caer bajo la sanción de la ley.

He aquí un ejemplo de lo que se propuso Dios al enviar al Verbo eterno en forma de hombre, a su Hijo amado al mundo, permitiéndole morir de una muerte cruel para expiar nuestras culpas.

Cuanto más elevada fuera la multa satisfecha por el juez, tanto mayor sería el afecto y la gratitud del hombre librado del castigo que merecía por el gesto benevolente de su buen amigo el magistrado, ¿no es verdad? Pues bien, este es el caso del sacrificio de nuestro Señor Jesucristo a nuestro favor.
El apóstol Juan declara: "Nosotros le amamos a El porque El nos amó primero". Los verdaderos cristianos son simplemente un conjunto de seres humanos atraídos y unidos de nuevo a Dios en virtud del amor que Jesucristo demostró por ellos.

No somos grupos de fanáticos religiosos, como generalmente piensa el mundo acerca de los cristianos verdaderos.

No somos ni más ni menos que grupos diversos de almas agradecidas que pensando razonablemente acerca de los misterios de la vida y sobre todo del gran secreto del amor de Dios manifestado en la obra redentora de Jesucristo a nuestro favor, no podemos por menos que mostrarle un mínimo de amor y gratitud.
Otros han hecho a través de los siglos muchísimo más que nosotros; pero sentimos que lo mínimo que podemos hacer por nuestra parte es mostrarnos como personas agradecidas y ello ha de reflejarse no sólo en nuestros cultos y demás actos devocionales, en nuestras oraciones y cánticos de alabanza, sino también en la vida y en la conducta.

Jesucristo dijo: "Venid a Mí todos los que estáis trabajados y cargados y yo os haré descansar", y añadió también: "Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas".


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